
Doña Amalia Solórzano, viuda del ex presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río, fallecida en diciembre pasado, recibió este lunes un homenaje póstumo en Madrid en agradecimiento de parte del pueblo español por su papel clave en el exilio de centenares de hijos de combatientes republicanos durante la Guerra Civil, en el episodio que se conoce como Los Niños de Morelia.
Francisco Robles, coordinador de Humanidades del Instituto de México en Madrid, dijo que se trata de un acto en el que será recordada la figura de Amalia Solórzano, reconocida en España como figura clave en el recibimiento en México en 1937 de más de 400 niños refugiados de la Guerra Civil (1936-1939). Amalia Solórzano falleció el 12 de diciembre pasado en la ciudad de México a los 97 años.
En el evento, el fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo de Amalia Solórzano y del ex presidente Lázaro Cárdenas, emitió emotivas palabras en recuerdo de la memoria de su madre en el homenaje en la capital española.
Cárdenas Solórzano destacó la solidaridad de su madre con los exiliados republicanos españoles de la Guerra Civil (1936-1939), “a los que acogió con enorme hospitalidad”, y lo ejemplificó en los niños de Morelia, “los primeros de aquellos que llegarían por el mismo camino”, dijo.
De igual forma subrayó la contribución de esos exiliados al futuro de México, que se convirtió en su hogar.
“El nombre de Amalia no puede separarse del de Lázaro, ya estuvieran materialmente juntos o momentáneamente en lugares distintos, actuaron siempre como uno solo, moviéndose en el mismo sentido, por los mismos ideales”, aseguró Cuauhtémoc.
Destacó las causas por las que sus padres lucharon: la paz, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la democracia, la igualdad, la cultura, la educación y el conocimiento.
Cárdenas Solórzano señaló que México no sólo acogió a exiliados españoles, sino también a exiliados del nazismo, del fascismo italiano o de aquellos otros lugares de Latinoamérica donde los regímenes políticos empujaban a la huida.
Y aseguró además que gracias a aquellos niños y al conjunto de exiliados republicanos, “surgieron amistades y se crearon amplios círculos que aún hoy continúan”.
“Para Amalia, España fue siempre inseparable de la República”, prosiguió Cuauhtémoc, “Por ello me es muy grato que este acto se celebre en el Ateneo, donde se entrelazan los nombres de Amalia Solórzano, Lázaro Cárdenas y (el presidente español) Manuel Azaña”, dijo.
En el homenaje participó también el presidente del Consejo Consultivo del estado de Michoacán, Alfonso Álvarez Miaja, descendiente del exilio español en México y nieto del general republicano Miaja, quien agradeció la protección de México a los exiliados.
“A doña Amalia nunca le gustó el tratamiento servil y adulador de Primera Dama. Fue una mujer eficaz en su labor que estuvo siempre al lado del presidente, y cuando éste murió, sus esfuerzos con los desfavorecidos continuaron”, dijo Miaja.
Álvarez Miaja aseguró que “si el legado de Cárdenas sigue vivo es gracias a la labor de Amalia, de sus hijos y sus nietos. Si existe la democracia en México, es gracias a ellos”, sentenció Miaja.
“Con la Ley de Memoria Histórica se abre una nueva etapa en las relaciones entre México y España. Muchos mexicanos optarán a la nacionalidad, no para vivir en España, sino para honrar así la memoria de su pasado y su presente”, añadió el presidente.
Por su parte, el embajador de México en España, Jorge Zermeño, se refirió al enorme cariño que la sociedad española le tiene a México, un afecto que se hace más patente “al mencionar a la familia Cárdenas”.
“Hay hechos históricos que quedan grabados en el corazón de los pueblos, como la labor de Amalia y Lázaro, que abrieron las puertas de México sin condiciones, con una hospitalidad que quedó marcada en la historia de ambas naciones”, dijo Zermeño.
Zermeño añadió que la muerte de Amalia “entristece a México y enluta también a España, donde la comunidad de exiliados españoles le agradece que acogiera a estos niños de Morelia como sólo puede hacerlo una madre mexicana”.
En el acto participaron también el profesor de Filosofía de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Antonio García-Santesmases y el presidente del Ateneo, José Luis Abellán, quien, ante la imposibilidad de asistir, hizo llegar un comunicado.





